La gran apuesta, una crisis no sólo económica
La gran apuesta (The Big Short, 2015) es una lección inteligente acerca del desarrollo de una crisis económica, una crítica al sistema financiero de Estados Unidos, y el escrutinio de uno de los más potentes generadores de destrucción: el dinero.
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| Foto: Plan B Entertainment. Steve Carell, Ryan Gosling, Hamish Linklater, Jeremy Strong, Rafe Spall & Jeffry Griffin |
Este filme, dirigido por el estadounidense Adam McKay, ofrece una vista a la crisis humana presente en nuestra cotidianidad, y cómo el volátil comportamiento de los grandes mercados económicos es parte de su origen. La gran apuesta es una historia real, basada en el libro homónimo de Michael Lewis.
Además de tratar el colapso económico ocurrido entre 2007 y 2010 en Estados Unidos, debido a la acumulación de viviendas y la burbuja económica; esta película indaga en la mente de excéntricos personajes, encargados de predecir esta catástrofe financiera y sacar provecho de ella.
Con humor ácido, la cinta convierte al espectador en parte de su crítica, y le recuerda su ignorancia en el tema. El dinero y la economía son familiares y ajenos al mismo tiempo, por ello, la densidad de términos especializados puede ser abrumadora, pero el filme maximiza sus 130 minutos de cátedra financiera. Con mucho estilo, es un chef o Selena Gomez quienes explican en palabras un poco más sencillas todo sobre swaps, finanzas, economía, mercados, hipotecas, bonos, etcétera.
La película es ágil con el objetivo de mostrar el derroche y el uso acelerado que las personas, engañadas por la plenitud y la estabilidad económica difundida por los medios de comunicación, dan a las diferentes figuras financieras.
Los personajes Michael Burry (Christian Bale), Mark Baum (Steve Carell), Jared Vennett (Ryan Gosling) y Ben Rickert (Brad Pitt), nunca se encuentran directamente durante la cinta, y sin embargo, construyen una emocionante historia sin reconocer sus intenciones compartidas. Al mismo tiempo, sus diferentes personalidades, historias de vida y aptitudes, sugieren miedos y pérdidas cercanas a cualquier ser humano.
La gran apuesta no sólo reflexiona sobre la economía, sino también sobre una conciencia moral rebasada por la globalización y por la velocidad con la que el dinero fluye en el mundo. No son casualidad las cuatro nominaciones del filme en la próxima entrega de los premios Oscar, entre ellas a mejor película. Sus saltos de la irreverencia al drama, y del drama a la comedia, generan en el espectador la incertidumbre sugerida por la trama: apostar por lo que nadie más ve.



